El kilometraje contratado no es un detalle administrativo: es el segundo factor que más determina la cuota, porque define cuánto valdrá el coche cuando vuelva.
Por qué influye tanto
En un renting, el proveedor recupera parte de su inversión vendiendo el vehículo al final. Un coche con 30.000 kilómetros vale bastante más que el mismo coche con 90.000. Esa diferencia se reparte en tus cuotas.
Por eso un tramo más alto sube la cuota, y uno más bajo la baja.
El error en las dos direcciones
Pasarse por arriba tiene un coste explícito: un importe por kilómetro excedido que se liquida al final del contrato. Es el que todo el mundo teme.
Pasarse por abajo tiene un coste silencioso y suele ser mayor. Si contratas 10.000 kilómetros y haces 8.000, has pagado tres años de cuota por un tramo que no usaste, y nadie te devuelve nada. Es dinero perdido sin factura que lo recuerde.
Cómo calcular tu tramo real
No estimes. Mira dos datos que ya tienes:
El kilometraje de la última ITV o de la última revisión de tu coche actual, dividido por los años transcurridos.
Los kilómetros de tus desplazamientos recurrentes: trayecto al trabajo, ruta comercial habitual, viajes previsibles.
Suma un margen de seguridad razonable, en torno al 10 %, y elige el tramo inmediatamente superior al resultado.
Qué preguntar antes de firmar
Cuál es el precio exacto por kilómetro excedido.
Si existe una franja de tolerancia antes de empezar a facturar.
Si se puede cambiar de tramo a mitad de contrato y en qué condiciones.
Si los kilómetros no consumidos compensan de alguna forma.
Nuestras condiciones publicadas
Las cuotas «desde» que publicamos corresponden a 36 meses y 10.000 kilómetros al año. Cualquier otra combinación de plazo y kilometraje da una cuota distinta, y por eso el plazo y el tramo van siempre junto a la cifra.
Lo que esto significa para ti
Dedica diez minutos a calcular tu kilometraje real antes de pedir presupuesto. Es el cálculo con mejor retorno de todo el proceso.